Disponible para 3 proyectos este trimestre

Tu marketing habla mucho.
Yo hago que venda.

Soy Lucía. No te vendo humo, ni funnels mágicos, ni «presencia de marca». Diseño tu estrategia, salgo a buscar clientes contigo y no suelto la llamada hasta que se firma. Marketing con una sola métrica: negocio cerrado.

+120
negocios cerrados
x3
pipeline medio en 90 días
14 días
hasta la primera reunión de venta
Lucía, fundadora de Lucisales
«Si no cierras, no es marketing. Es decoración.»
— Lucía

Esto es lo que hago
por tu cuenta de resultados

Nada de paquetes infinitos. Cuatro cosas, hechas con obsesión, que acaban en una firma.

01

Estrategia comercial

Radiografío tu negocio, tu cliente y tu oferta. Salimos con un plan de ventas a 90 días que cabe en una página y se ejecuta desde el día uno.

02

Captación que llena agenda

Campañas, contenido y prospección directa orientados a una sola cosa: reuniones con gente que puede comprarte. Tu calendario deja de tener huecos.

03

Cierre de negocio

Me siento contigo en las llamadas importantes. Guiones, manejo de objeciones, negociación y firma. Aquí es donde otros sueltan la mano; yo aprieto.

04

Marca que abre puertas

Posiciono tu nombre donde está tu cliente. Cuando llamas, ya saben quién eres — y la mitad de la venta está hecha antes de decir hola.

Lucía pensando la estrategia
Pensando en tu margen, probablemente

La mayoría del marketing
se detiene justo antes del dinero.

Likes, alcance, impresiones... y luego nadie descuelga el teléfono. Ahí es exactamente donde yo empiezo: en la conversación incómoda donde se decide si te compran o no.

Odio las cosas a medias. Un presupuesto enviado y sin respuesta me quita el sueño de verdad — no es una frase de web. Cada oportunidad abierta la persigo hasta que hay respuesta, porque un «quizás» eterno cuesta lo mismo que un «no» pero sin la libertad de pasar página.

El método Lucisales

Cuatro fases. Sin PowerPoints de 80 diapositivas. Cada fase termina con algo que puedes medir en euros.

  1. 1

    Te escucho de verdad

    Una sesión intensa. Números encima de la mesa, sin postureo. Salgo sabiendo qué vendes, a quién y por qué te compran (o por qué no).

  2. 2

    Afilo tu oferta

    Reescribo tu propuesta hasta que decir «no» duela. Precio, mensaje y promesa alineados con lo que tu cliente ya quiere comprar.

  3. 3

    Salgo a buscar

    Campañas y prospección en marcha. En dos semanas tienes conversaciones reales con compradores reales, no «leads» que nunca contestan.

  4. 4

    Cerramos juntos

    Entro contigo a la llamada final. Objeciones, negociación, firma. Y luego lo convertimos en sistema para que se repita sin mí.

Lo que dicen después de firmar

«Llevaba dos años "haciendo marketing". Con Lucía, en tres meses cerré más que en todo 2024. La diferencia es que ella vende, no publica.»
Marta G. — Estudio de arquitectura
«Entró a la llamada de cierre conmigo. El cliente pidió descuento, ella sonrió, y firmamos a precio completo. No sé cómo lo hace.»
Dani R. — Consultora tecnológica
«Me reescribió la oferta en una tarde. Subí precios un 40% y dejé de discutir presupuestos. Se paga sola, literalmente.»
Claudia P. — Clínica estética
Retrato de Lucía

Soy Lucía.
Y me gusta cuando firman.

Llevo años en la trinchera comercial: llamadas en frío, reuniones que parecían perdidas, contratos firmados en la última línea del email. Aprendí una cosa a base de sudor: el marketing bonito que no vende es el hobby más caro del mundo.

Soy madre. Y eso me cambió la forma de trabajar más que cualquier curso: aprendí a no perder ni un minuto, a decir las cosas claras a la primera y a que nada, absolutamente nada, se quede a medias. Si empiezo algo contigo, lo termino.

Soy entregada hasta el punto de que me duelen tus «casi cierro». Me meto en tu negocio como si fuera mío: pregunto de más, insisto de más, y persigo cada oportunidad abierta hasta que se convierte en un sí o en un no honesto. Los «ya te digo» no viven en mi pipeline.

Trabajo con pocos clientes a la vez porque no sé trabajar a medio gas. Y monté Lucisales precisamente para eso: para negocios hartos de «visibilidad» que lo que quieren es facturar y dormir tranquilos a final de mes.

Si buscas una agencia que te mande un informe de 40 páginas y desaparezca, no soy yo. Si buscas a alguien que descuelgue el teléfono contigo un viernes a las ocho, hablemos.

Directa Sin humo Obsesionada con el cierre
Fuera del horario comercial

Detrás de cada cierre
hay una vida que me empuja.

Te cuento esto porque vas a trabajar conmigo, no con un logo. Y porque mi forma de vender viene directamente de aquí.

Lucía en casa
Madre, primero

Mi hijo me enseñó a negociar mejor que cualquier libro de ventas: paciencia infinita, límites claros y cero rodeos. También me enseñó que el tiempo es lo único que no se recupera — por eso no te haré perder el tuyo con reuniones de relleno.

05:45

La hora a la que empiezo

Antes de que la casa se despierte. Es mi hora de pensar tu estrategia con la cabeza limpia, sin notificaciones. Lo mejor que hago por tus ventas pasa a esa hora.

Lucía descansando

Cierro el portátil cuando toca. Descansada vendo mejor, y tú notas la diferencia en la siguiente llamada.

Motivada, no motivacional

No creo en las frases de LinkedIn. Creo en levantarse, hacer la llamada difícil y volver a llamar mañana. Mi motivación tiene nombres y facturas que pagar.

Lucía trabajando

Y sí: contesto WhatsApps a las once de la noche cuando hay una venta en juego.

Nada se queda ahí

Ni un email sin respuesta, ni un presupuesto olvidado, ni una objeción sin resolver. Cierro los bucles abiertos: es mi manía y tu ventaja.

Te hablo claro

Si tu oferta no se sostiene, te lo digo el primer día. Prefiero una conversación incómoda hoy que tres meses tirando dinero.

Me lo tomo personal

Tu negocio no es un caso más. Cuando firmas, lo celebro. Cuando se cae una venta, me fastidia tanto como a ti — y ya estoy pensando cómo recuperarla.

Lucía
Última pregunta —

¿Cuánto te está costando
no vender?

15 minutos. Tú me cuentas tu negocio, yo te digo dónde se te escapa el dinero. Si no te aporto nada en esa llamada, al menos te llevas un diagnóstico gratis.

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